jueves, 2 de febrero de 2012

Mitos sobre el agua

Si bien es de vital importancia mantener hidratado nuestro cuerpo durante el día, tanto para una persona que realiza actividad física como para alguien que no lo hace, el consumo de agua se ha instalado mundialmente como una moda (necesaria claro está) que trae de la mano diversas afirmaciones no del todo ciertas, instaladas a través de campañas publicitarias y demás móviles.

Mito 1: Se deben consumir 2 litros de agua por día (también puede aparecer como el desafío de los 8 vasos diarios).
Según Heinz Valtin, profesor de Darthmouth Medical College y autor de estudios correspondientes a esta teoría, no existe comprobación científica sobre el asunto y el consumo de agua diario de una persona dependerá de su actividad, su tipo de alimentación, su peso,  su edad y hasta el tipo de metabolismo que presenta cada uno individualmente.

Mito 2: Hay que beber solamente cuando se tiene sed, lo que alcanza para obtener la cantidad de líquido necesaria.
Esto estaría bien para una persona sedentaria, pero para alguien que realiza actividad física continua no tiene validez. En el ejercicio perdemos líquido con tanta rapidez, que el cerebro no puede reaccionar a tiempo y la sensación de sed puede ser posterior a la deshidratación. Incluso, las mujeres pierden más líquido que los hombres en actividad. Se recomienda por esto, tomar medio litro de agua 1 hora antes del ejercicio (tiempo que tarda el agua en llegar del instestino a los músculos). También es importante pesarnos previa y posteriormente e ingerir en líquido el peso perdido durante la actividad física.

Mito 3: El té y el café te deshidratan.
La base de uno como de otro es de agua, siempre y cuando no vengan acompañados de leche o alcohol. Mientras se consuman con moderación, las bebidas con cafeína no deshidratan, además ayudan a mantener las células saturadas; incluso los zumos o refrescos favorecen a esto. Por otro lado, es necesario controlar la cantidad de calorías para no sufrir efectos de otro tipo.



Mito 4: El agua embotellada es mejor que la de la canilla.
Una es tan nutritiva como la otra. El agua de la canilla está llena de nutrientes como calcio, sodio, magnesio o zinc. De hecho, el agua embotellada es más difícil de controlar, ya que puede estar expuesta a condiciones de temperatura o almacenaje no del todo seguras.

Mito 5: Tomar agua antes de las comidas contribuye a la pérdida de peso.
Según un estudio de la Doctora Bárbara Rolls, “si sólo se bebe agua, estaremos satisfaciendo únicamente a los mecanismos de la sed; el agua no se une a la comida por lo que se elimina por el intestino muy rápido. Sin embargo, los alimentos que contienen mucha agua, como las verduras o las frutas, sacían el hambre”. Este tipo de alimentos combinados con otro tipo de comida, favorecen a la sensación de saciedad.

Mito 6: Las bebidas isotónicas son sólo para los deportistas.
Tanto para un deportista de elite, como para alguien que se junta a jugar al fútbol con sus amigos, este tipo de bebida ayuda a reponer sales esenciales. El sodio que contienen retiene líquidos, evitando una pronta deshidratación.

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